Hace unos años mi maestro Bhagavan, en India me dijo “Cambia tu mente y tu alrededor cambiará”… Y yo lo creí.
Hace ya más de 20 años empecé un camino de transformación interna con la creencia firme de que el cambio interno es el único realmente que puede cambiar mi alrededor hacia un mundo mejor. Un mundo con más amor, con más unidad y muchísimo más bello.
Un mundo de risas, de manos unidas y de una vibración de dicha que contagie todo aquello que toca.
Observando la vida de mi maestro me convencí de que eso es posible y desde entonces esa ilusión, esa certeza, va conmigo en cada paso que doy.

Durante estos años la meditación y el Vedanta han sido mis herramientas de trabajo como herramienta de conciencia, así como muchas terapias alternativas que me han ayudado y me ayudan a ver mis creencias limitantes.
¿Quien soy Yo? ¿Con qué me identifico cuando sufro? ¿Porque no vibro en el amor y la dicha todo el tiempo? ¿Porque mi alrededor no vibra con las frecuencias de unión, de fluidez, de amor?
Y ese trabajo continuo , esa remoción “de los obstáculos” han ido dando más claridad y proyectos de corazón han empezado a aparecer mi vida, dándome más fuerza para trabajar en mi y en mi exterior para crear lugares para un nuevo mundo de esperanza y amor .

El proyecto Kadiamor es uno de ellos y es el inicio de un movimiento de paz y unión entre culturas. El inicio de una nueva relación entre nosotros y la naturaleza y nuestros hermanos. Un nuevo reprender a vivir después de observar qué es lo que la avaricia, el materialismo y el egoísmo puede hacer en las culturas.
Es un nuevo empezar para una nueva humanidad donde la gente de la “ciudad” y su conocimiento tecnológico pueda abrazar a la gente del “campo” con su conocimiento de la naturaleza.
Empezando por un trocito de tierra y un pozo… por una casita y un lugar para los niños y la formación de mujeres… y avanzando hasta crear un nuevo tipo de comunidad donde todo lo holístico (medicina-educación-espiritualidad) pueda ir cogiendo su lugar y ser compartida, expandida por una tierra tan pura que parece que lo único que puede entender es el AMOR con letras mayúsculas.
Un lugar donde casi no ha llegado el materialismo y la gente vive en comunidad al ritmo de la naturaleza. Y ellos, que conocen ese sentir, que pueden sonreír sinceros ante las dificultades, guardan ese conocimiento que nosotros hemos perdido rodeados de asfalto y separados del abc necesario para mantener nuestras familias unidas.
Pero a la vez, su aislamiento del avance de la sociedad y la llegada de información exterior ha creado en ellos una desprotección a los movimientos del mercado y, sobretodo, a los de la salud.
La llegada de las medicinas “occidentales” ha creado que la medicina tradicional se haya debilitado creando una dependencia a nuestra medicina que no llega por su aislamiento.
También el cambio climático está afectando a esa tierra, donde ha dejado de llover tanto en su época de lluvias creando cambios en sus métodos de subsistencia como el cultivo del arroz.

Es por eso que Kadiamor nace con la ilusión de poder compartir aquello que los puede ayudar para empoderarse como cultura con sus conocimientos ancestrales dando educación holística a nivel de medicina, agricultura, construcción, economía sostenible y social.
Ellos, mientras, nos muestran y enseñan ese conocimiento de la naturaleza, de la familia y la comunidad.
De esta manera, juntos, unidos, podemos crear una nueva humanidad con más corazón y más conciencia de que vivimos juntos en un planeta que hay que cuidar. Juntos, podemos volver al corazón.

PAULA ESPARZA – Cofundadora del proyecto Kadiamor (Senegal)